
Esta semana se ha publicado la resolución de ayudas al cine español, que sólo contará con 35 millones de euros de presupuesto, cuando el resto de países de nuestro entorno multiplican hasta por 10 esta cifra, y entre sus nuevas cláusulas para obtener estas subvenciones del ICAA destaca el artículo 11.7, al añadir: la “declaración responsable del cumplimiento de la obligación tener empleada en la empresa, o de incorporar al proyecto mediante el correspondiente contrato, al menos, a una persona con discapacidad con un grado igual o superior al 33%, reconocido como tal por el organismo competente. Este requisito no será exigible cuando se trate de proyectos de carácter documental o experimental”.
¿Qué os parece esta medida? ¿A favor, o en contra?
Lo que está claro que todos los productores la cumplirán porque la ayuda, que puede llegar hasta el millón de euros, es una pieza fundamental para la financiación de una película española.