Dobles de riesgo (Long ma jing shen/Ride On, China, 2023) es una película escrita y dirigida por Larry Yang. Lao Luo (Jackie Chan), un doble de riesgo retirado, está muy apegado a su amado caballo con el que ha hecho innumerables acrobacias para el cine. Cuando surge la amenaza de que le saquen a su amado compañero, Lao deberá aprovechar una última chance de volver a las películas, aunque esto también suponga un cierto riesgo para él y su caballo. Al mismo tiempo, recurre a su hija para que lo ayude, lo que supone un desafío extra ya que ha estado alejado de ella desde que la joven perdió a su madre.
La película sirve como doble homenaje tanto a los dobles de riesgo como a las acrobacias que ha llevado el propio Jackie Chan a lo largo de su extensa carrera. Tiene, como se puede imaginar, muchas escenas espectaculares, pero está marcada principalmente por un tono nostálgico y un buscado sentimentalismo. Jackie Chan, de setenta años al filmar esta película, sabe que aunque ya no pueda hacer acrobacias, debe darle al público un tratamiento serio de las mismas. Cuando es reemplazado por un doble, todo está hecho de forma extremadamente prolija para que no se note. Lo adivinamos, claro, pero no podemos probarlo. Después, y como es habitual hoy en día, muchas escenas con el caballo están armadas de forma digital. No se ven tan bien, pero son preferibles a la alternativa.
El humor de la película funciona muy bien y el carisma de Jackie Chan está intacto. Puede moverse y pelear aún a su edad y de una manera que se ve bella y dinámica. La película, justificada por la profesión del protagonista, incluye muchas escenas de su filmografía, lo que sirve para recordarnos que estamos frente a una de las figuras más importantes de la historia del cine. Su gigantesca filmografía es prácticamente imposible de repasar, pero con largometrajes como este podemos ir armando un mapa de ruta para, al menos, ver unas veinte que nos den cuenta de la dimensión de su estrellato.