La empleada (The Housemaid, Estados Unidos, 2025) es una divertida, algo vulgar, y definitivamente graciosa película de suspenso escrita y dirigida por Paul Feig. El realizador de Damas en guerra se mueve con sutil inteligencia por el mundo del trazo grueso, logrando salir airoso de un material tan juguetón como delirante. Millie Calloway (Sydney Sweeney) tiene antecedentes penales y mientras está en libertad condicional está desesperada por un trabajo. Sorprendentemente lo consigue siendo la empleada de una rica familia en Winchester en Great Neck, Long Island. Todo parece ideal cuando Nina (Amanda Seyfried), madre y esposa de la familia, la contrata. El padre de familia, Andrew (Brandon Sklenar), parece ser el hombre más bueno y comprensivo del mundo, además de tener el aspecto de un galán de cine. La niña del matrimonio, Cece (Indiana Elle) es bastante desconfiada y la primera señal de que algo raro ocurre. Cuando Millie ya está instalada, viviendo en el ático, Nina empieza a tener problemas de conducta y ataques de ira. No parece haber explicación alguna, pero Andrew parece sufrir con los comportamientos erráticos de su esposa. Entre la empleada alevosamente bella y el hombre perfecto escandalosamente apuesto, surgirá una tensión sexual con destino de desastre.
La empleada no es para nada una película del montón. Un espectador poco atento podría creer que lo es, pero no es así. Tiene un perverso sentido del humor y un manejo del suspenso muy bien logrado. No, no es Alfred Hitchcock, pero entiende cómo manipular a los espectadores. A medida que pasan los minutos se van agregando capas a la trama y vamos entendiendo más cosas mientras sabemos que estamos jugando el juego disparatado de una película barroca, llena de golpes de efectos muy logrados, más preocupados por la diversión que por la lógica. Tan potente es a la hora de las vueltas de tuerca que aunque dura más de dos horas, al terminar la película lo único que queremos es que tenga una secuela. No podrá ser otra cosa más que un delirio aún mayor. Ha nacido una heroína inesperada en la película que menos prometía hacerlo.