Widow’s Bay es una de las grandes series del año. Ambientada en una pintoresca isla a 40 millas de la costa de Nueva Inglaterra, sin wifi y con cobertura irregular, sigue al alcalde Tom Loftis (un extraordinario Matthew Rhys) en su intento desesperado de reactivar el turismo de una comunidad degradada, mientras los lugareños insisten en que la isla está maldita y él se empeña en no creerles. Su creadora, Katie Dippold (responsable de Parks and Recreation y del reboot de Los Cazafantasmas), presenta una recreación no acreditada del universo de Stephen King —el pueblo aislado, las leyendas que nadie quiere nombrar, la niebla que trae algo más que humedad— pero lo hace con una identidad propia tan marcada que nunca se siente como un simple homenaje. Poco a poco, la serie encuentra su rumbo.
Uno de los grandes aciertos de Widow’s Bay está en cómo administra la incertidumbre acerca del género durante sus primeros episodios: al inicio no queda claro si estamos ante una historia de terror genuino o si, en realidad, el escepticismo racionalista del alcalde tiene razón de ser. Esa ambigüedad no solo sostiene un suspenso muy eficaz, sino que le abre la puerta a una de las mejores herramientas de la serie: un sentido del humor complejo, sofisticado, que convive con la amenaza sin nunca rebajarla ni convertirla en parodia.
Y cuando la trama parece correr el riesgo de estancarse —algo que podría pasar fácilmente en un formato de diez episodios—, el guión siempre encuentra la manera de sacar otro as de la manga y recuperar la energía, ya sea con un giro en la mitología de la isla o con un costado inesperado de alguno de sus personajes secundarios, todos ellos memorables gracias a un elenco de reparto sólido (Kate O’Flynn, Stephen Root, Kevin Carroll, Dale Dickey, entre otros).
Lo único agridulce —y digo agridulce porque depende de cómo lo viva cada espectador— es que se trata apenas de una primera temporada, y el final deja abiertos varios de los elementos más atrapantes de la trama. Como miniserie pudo haber sido perfecta, lo que ocurra en la segunda temporada será algo por lo cual tendremos que esperar.